{"id":1547,"date":"2022-05-04T02:39:49","date_gmt":"2022-05-04T02:39:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/?p=1547"},"modified":"2022-08-04T02:40:37","modified_gmt":"2022-08-04T02:40:37","slug":"jacarandas-de-hogano-no-florecen-igual-que-antano-jesus-m-moreno-mejia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/2022\/05\/04\/jacarandas-de-hogano-no-florecen-igual-que-antano-jesus-m-moreno-mejia\/","title":{"rendered":"JACARANDAS DE HOGA\u00d1O NO FLORECEN IGUAL QUE ANTA\u00d1O\/JES\u00daS M. MORENO MEJ\u00cdA"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>No es posible olvidar,<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>pues las impresiones en<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>la memoria son indelebles<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Thomas de Quincy<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hace tiempo escrib\u00ed en torno a las \u201cMa\u00f1anitas de Abril\u201d, que vivimos en nuestra a\u00f1orada infancia en esta ciudad hace ya bastantes a\u00f1os, pero en esta ocasi\u00f3n decid\u00ed rememorar lo se\u00f1alado en torno a ese paseo matinal y a su vez, brevemente, a las jacarandas de hoga\u00f1o.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En primer lugar, se\u00f1alo que en las diarias caminatas que hac\u00edamos a temprana hora mi esposa y yo en el Bosque Venustiano Carranza, nos percat\u00e1bamos de ciertos detalles que ve\u00edamos en algunas personas y en la naturaleza circundante, y que pudieran ser un comparativo con el popular paseo familiar que hac\u00edamos mi hermana y yo, hace a\u00f1os de la mano de nuestros padres y abuelos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Claro que debemos situarnos en \u00e9pocas muy diferentes a las que hoy se viven, pues en primer lugar la ciudad era de menor extensi\u00f3n y habitantes; la seguridad p\u00fablica era aut\u00e9ntica (salvo raras excepciones) y por lo tanto todo mundo pod\u00eda caminar por las calles sin sobresaltos a cualquier hora del d\u00eda y a\u00fan a ciertas horas de la noche; incluso era normal ver descansar a algunas personas afuera de su domicilio, sin temor a ser molestados por nadie.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las \u201cMa\u00f1anitas de Abril\u201d de aquellos lejanos d\u00edas, evocamos en cierta ocasi\u00f3n mi hermana Julieta y yo, ten\u00edan lugar en la Alameda Zaragoza y el paseo lo hac\u00edamos acompa\u00f1ados de nuestro padre o de nuestro abuelo materno. Viv\u00edamos en la calle Leona Vicario entre las avenidas Abasolo y Ocampo, y el trayecto a la Alameda Zaragoza lo hac\u00edamos a pie pues esa era la costumbre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desde el primer d\u00eda de abril la gente sal\u00eda de su casa cuando a\u00fan no sal\u00eda el sol (con el alba) o cuando apenas asomaban los primeros rayos del astro rey. Nuestros padres, Jes\u00fas y Consuelo, o nuestro abuelo, \u201cpap\u00e1 Pablo\u201d, nos explicaban en el camino como aparec\u00eda el sol por Levante y como declinaba en el ocaso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Circunstancialmente, cuando pas\u00e1bamos por la confluencia de la avenida Allende y calle Javier Mina, hab\u00eda una imprenta denominada \u201cEl Sol\u201d y en una de sus ventanas estaba dibujado el astro rey en todo su esplendor, lo que daba mayor realce a la pl\u00e1tica de nuestros padres sobre la estrella en torno a la cual giran los planetas de nuestro sistema solar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por lo que hace a \u201cLas Ma\u00f1anitas de Abril\u201d recalcamos que era una verdadera verbena popular, pues como dice el Diccionario de la Lengua Espa\u00f1ola, en cuanto a la utilizaci\u00f3n coloquial de esa palabra: \u201cMadrugar mucho para irse a pasear, principalmente en las ma\u00f1anas de San Juan y de San Pedro\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Porque verdaderamente era una verbena, misma que tiene otros significados ya que puede ser aplicable a una fiesta popular con m\u00fasica y hasta baile. Ahora bien, aunque \u00e9ramos ni\u00f1os, recuerdo que la orquesta de don Pr\u00f3coro Casta\u00f1eda (*), quien por cierto viv\u00eda frente a nuestra casa, amenizaba su orquesta el ambiente de las \u201cMa\u00f1anitas de Abril\u201d en la Alameda Zaragoza por su propia cuenta, sin esperar retribuci\u00f3n alguna por parte de autoridades o de particulares.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuestro regreso a casa era a temprana hora, pues deb\u00edamos estar listos para ir al colegio, y de vez en cuando lo hac\u00edamos por la avenida Abasolo, pues en la esquina con la calzada Col\u00f3n exist\u00eda una hermosa mansi\u00f3n de estilo morisco, mejor conocida popularmente como \u201cLa Alhambra\u201d, con columnas y arquer\u00edas que recordaban la construcci\u00f3n ar\u00e1biga en las tierras cristianas de Andaluc\u00eda, y en la que ten\u00eda un jard\u00edn con un par de elefantes en peque\u00f1o que llamaban nuestra atenci\u00f3n infantil.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desgraciadamente, esa magn\u00edfica mansi\u00f3n fue inexplicablemente derruida de manera inmisericorde, tal vez pensando que all\u00ed hab\u00eda un tesoro oculto, excav\u00e1ndose m\u00e1s all\u00e1 de sus cimientos, y en su lugar se construy\u00f3 un anti est\u00e9tico edificio de oficinas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cabe aclarar que las \u201cMa\u00f1anitas de Abril\u201d ten\u00edan lugar en ese entonces en la Alameda Zaragoza, pues el Bosque Venustiano Carranza todav\u00eda no estaba en las condiciones que ahora est\u00e1, pues ten\u00eda poco de haberse creado y sembrado, por lo tanto, no exist\u00edan los grandes \u00e1rboles que hoy tiene.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Actualmente hay personas que acuden a caminar a temprana hora al Bosque Venustiano Carranza, pero no con el mismo ambiente de las \u201cMa\u00f1anitas de Abril\u201d de antes, pues la generalidad lo hacen con el \u00e1nimo individualista, \u201cpara estar en forma\u201d, y s\u00f3lo pocos lo hacen con esp\u00edritu social y cort\u00e9s.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Finalmente, por lo que hace a la naturaleza del lugar, hemos visto en ese paseo p\u00fablico, y en otros lugares de la ciudad, que ciertos \u00e1rboles tienen otro aspecto muy diferente al de otras \u00e9pocas, como es el caso de las jacarandas, pues sus hermosas flores aparecen a\u00fan en estos d\u00edas, pero no con el mismo esplendor y abundancia que en otros a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Igual sucede con otras variedades de \u00e1rboles y arbustos, tales como las buganvilias, no obstante que reciben el riego que corresponde, aunque tal vez no con la frecuencia debida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>No somos conocedores de lo que ocurre con la vida vegetal, pero s\u00ed recuerdo que mi madre sol\u00eda decirme, cuando ve\u00eda que me atra\u00eda el fruto de las moras: \u201cNo las comas todav\u00eda, pues no est\u00e1n llovidas, y por tanto s\u00f3lo son buenas hasta que les caiga el agua del cielo\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfOcurrir\u00e1 lo mismo con las flores de las jacarandas? \u00bfSer\u00e1 que como no ha llovido no salen tan esplendorosas y en mayor n\u00famero que en a\u00f1os anteriores? \u00bfSer\u00e1 que este a\u00f1o ser\u00e1 de sequ\u00eda, como ya se ha anunciado por parte de los meteor\u00f3logos? \u00a1Vaya usted a saber!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1Hasta la pr\u00f3xima!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>(*) Fue el maestro Pr\u00f3coro Casta\u00f1eda Casales, en abril de 1934, quien tuvo la idea de crear las \u201cMa\u00f1anitas de Abril\u201d en Torre\u00f3n, con la finalidad de fomentar el ejercicio f\u00edsico matutino, mediante caminatas.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es posible olvidar, pues las impresiones en la memoria son indelebles Thomas de Quincy Hace tiempo escrib\u00ed en torno a las \u201cMa\u00f1anitas de Abril\u201d, que vivimos en nuestra a\u00f1orada infancia en esta ciudad hace ya bastantes a\u00f1os, pero en esta ocasi\u00f3n decid\u00ed rememorar lo se\u00f1alado en torno a ese paseo matinal y a su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1548,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11,24],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1547"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1547"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1547\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1548"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1547"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}