{"id":158,"date":"2022-01-28T00:59:35","date_gmt":"2022-01-28T00:59:35","guid":{"rendered":"http:\/\/a92.f06.mywebsitetransfer.com\/?p=158"},"modified":"2022-07-22T00:25:15","modified_gmt":"2022-07-22T00:25:15","slug":"historia-de-mi-biblioteca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/2022\/01\/28\/historia-de-mi-biblioteca\/","title":{"rendered":"HISTORIA DE MI BIBLIOTECA\/Silvestre Faya Romero"},"content":{"rendered":"\n<p>Uno de los sitios m\u00e1gicos donde paso m\u00e1s tiempo es en mi vieja biblioteca.&nbsp;&nbsp; En ella guardo tesoros largamente acariciados. Son inmensos libros viejos que cuentan historias de personajes reales o imaginarios; haza\u00f1as de buscadores incomprendidos; romances y muchos descubrimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi esp\u00edritu a\u00fan conserva ese asombro que me hiciera tener fiebre cuando le\u00eda en mi habitaci\u00f3n infantil La historia de la qu\u00edmica o mis libros de Magia. No hab\u00eda tema vedado a mi mente afiebrada y cada d\u00eda me regal\u00f3 momentos \u00fanicos de lectura.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan recuerdo uno de los sue\u00f1os m\u00e1s preciados de mi ni\u00f1ez; quedarme encerrado en una de las librer\u00edas de anta\u00f1o, \u201cEl Renacimiento\u201d del maestro Francisco Javier Lazalde Alcal\u00e1 o en la de Ch\u00e1charas y Juguetes donde adquir\u00ed mi primer libro de Magia titulado Pactum.<\/p>\n\n\n\n<p>Este sue\u00f1o largamente acariciado se fue cristalizando conforme fui adquiriendo libros, algunos nuevos, otros de medio uso, muchos donados.<\/p>\n\n\n\n<p>En mi casa no hab\u00eda muchos libros. Los temas de mi padre eran la tauromaquia, a la que dedic\u00f3 parte de su vida. Libros de agricultura y ganader\u00eda que fueron su manera de ganarse el sustento. Alguna novela policiaca y enciclopedias.<\/p>\n\n\n\n<p>Jack London y Colmillo Blanco; Sandokan y Emilio Salgari, hasta historietas como Fantomas y Kaliman aderezaron mi infancia y juventud.<\/p>\n\n\n\n<p>Los libros fueron llenando mis momentos de ansiada soledad y no es que fuera un ni\u00f1o solitario; todo lo contrario, me encantaba jugar con quien estuviera dispuesto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Al final de mi casa ten\u00eda mi laboratorio de qu\u00edmica donde hac\u00eda experimentos de Magia Qu\u00edmica y trataba de reproducir los misterios que le\u00eda en mis libros de qu\u00edmica.<\/p>\n\n\n\n<p>La imaginaci\u00f3n de un ni\u00f1o es un arc\u00f3n de sorpresas y ese fue uno de los periodos m\u00e1s bellos de mi existir\u2026Los libros me abr\u00edan territorios inexplorados como \u201cA la caza del tigre\u201d o \u201cMoby Dick\u201d Nunca me sent\u00ed solo. Cada libro me ped\u00eda su lectura, casi pod\u00eda escuchar sus voces grit\u00e1ndome \u00a1L\u00e9eme a m\u00ed! \u00a1L\u00e9eme a m\u00ed! Estos eran incre\u00edbles amigos llenos de sorpresas y conocimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo el libro Los cazadores de Microbios de Paul de Kruif que me inspirara a leerlo mi profesor de biolog\u00eda Joaqu\u00edn Robledo. Su lectura me hizo vivir las andanzas de estos cient\u00edficos en pos de la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo un semillero de experiencias maravillosas obtenidas por medio de la lectura. Cada libro un nuevo amigo, un amor incomparable, un compa\u00f1ero para siempre en mi mente y mi coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mis inicios como lector fueron influidos por los libros de qu\u00edmica, magia y superaci\u00f3n personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya adolescente, el tema de la sexualidad me envolvi\u00f3. Mis compa\u00f1eros de sexto grado de primaria del Colegio Cervantes habl\u00e1bamos sobre esto y todos quer\u00edamos dar nuestra opini\u00f3n. En mi caso la lectura de muchos textos de sexualidad humana que mi madre me provey\u00f3 respuesta a mis inquietudes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En esa \u00e9poca el internet a\u00fan no exist\u00eda y la concentraci\u00f3n en la lectura de un libro conduc\u00eda a sitios y experiencias insospechadas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ENCUENTRO MARAVILLOSO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A los 15 a\u00f1os perd\u00ed a mi padre y mi vida dio un giro total. Ahora hab\u00eda que trabajar para conseguir el diario sustento y mi madre asumi\u00f3 con valent\u00eda y amor ese desaf\u00edo. Nuevamente mis libros me acompa\u00f1aron.&nbsp; Su lectura por la noche, despu\u00e9s de llegar de la escuela Prof. Andr\u00e9s Osuna hasta la una de la madrugada. No me cansaba hacerlo, al contrario, me daba \u00e1nimo para el d\u00eda siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>No tengo claro c\u00f3mo lleg\u00f3 a mis manos un librito titulado \u201cA los pies del maestro\u201d de J. Krishnamurti. Ese peque\u00f1o libro concentr\u00f3 toda mi atenci\u00f3n. Logr\u00f3 reunir mis dudas sobre el sentido que deseaba imprimirle a mi vida en esa lamentable situaci\u00f3n de orfandad de padre.<\/p>\n\n\n\n<p>En palabras muy sencillas y a la vez poderosas, Krishnamurti encauz\u00f3 mi esp\u00edritu en un profundo deseo de hollar el sendero. Lo le\u00ed de un tir\u00f3n, lo grab\u00e9 en un casete y lo escuchaba y le\u00eda varias veces al d\u00eda. Una inmensa paz inundo mi interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Coincidente con esta experiencia encontr\u00e9 una publicaci\u00f3n de Paul J. Meyer sobre la \u201cAutomotivaci\u00f3n, llave del \u00e9xito\u201d Era un curso que conjuntaba publicaciones con audios grabados en disco LP que instru\u00edan sobre la manera de alcanzar tus objetivos con \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p>El pensamiento de Krishnamurti y el totalmente diferente Paul J. Meyer pude combinarlos sin\u00e9rgicamente en mi mente creando una erupci\u00f3n de emociones e incremento de mis capacidades cognoscitivas. Me sent\u00eda feliz.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NI\u00d1O EN BIBLIOTECA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como dije anteriormente mi sue\u00f1o era quedarme encerrado en la librer\u00eda para poder leer las novedades editoriales que abr\u00edan surcos de pensamiento en mi mente. Cada libro comprado era parte de un tesoro que tocaba y retocaba con mis ojos. No hubo d\u00eda que no lo hiciera.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi periodo de siembra bibliogr\u00e1fica comprendi\u00f3 varias etapas, siendo la primera la del asombro: Todo me interesaba y poco a poco mis preferencias fueron defini\u00e9ndose hacia lo oriental, la filosof\u00eda, el esoterismo, el estudio de las religiones particularmente el cristianismo que ha normado mi vida. Jes\u00fas es mi pastor, gu\u00eda y destino. Mi religiosidad encontr\u00f3 un nicho en el estudio exhaustivo de los conceptos religiosos m\u00e1s diversos. No me negu\u00e9 la posibilidad de conocer tanto como alcanzara.<\/p>\n\n\n\n<p>De la etapa de asombro pase entonces a la especializaci\u00f3n orientada a conocer la rica vida emocional de los seres humanos, sus escuelas psicol\u00f3gicas, caracterolog\u00eda, pruebas proyectivas de personalidad, lo que alcanzara a conseguir sobre estos temas. Igual adquir\u00ed libros en librer\u00edas que en botaderos de libros viejos, bazares de libros o incluso con corredores bibliogr\u00e1ficos, raros espec\u00edmenes humanos que encontraban el titulo m\u00e1s dif\u00edcil o considerado imposible. Ellos daban con todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi peque\u00f1a biblioteca empez\u00f3 a verse definida en cuanto a los temas de inter\u00e9s de un joven e inquieto lector.<\/p>\n\n\n\n<p>Ingres\u00e9 con \u00e9xito a mi carrera profesional Psicolog\u00eda al vetusto Instituto Superior de Ciencia y Tecnolog\u00eda de La Laguna, el ISCYTAC, extinto en la actualidad y retomado por la Universidad Lasalle Campus G\u00f3mez Palacio, Dgo. En dicha instituci\u00f3n permanec\u00ed cuatro a\u00f1os y medio, egresando en 1979 a los 25 a\u00f1os de edad. La tercera etapa consisti\u00f3 en la consolidaci\u00f3n de un esfuerzo dirigido a construir una biblioteca especializada en Desarrollo humano, Psicolog\u00eda y temas afines, Filosof\u00eda, Arte, Literatura cl\u00e1sica y moderna y Sexualidad Humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi biblioteca pas\u00f3 a convertirse en un lugar de reflexi\u00f3n, crecimiento interior, descanso, esparcimiento, asombro; todo lo que un peque\u00f1o humano puede encontrar en este vasto territorio que es la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>GRANDES MAESTROS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fui bendecido con la influencia de grandes maestros a lo largo de mis a\u00f1os formativos, destaca entre ellos el Profesor Francisco Javier Lazalde Alcal\u00e1, de quien adquir\u00ed el anhelo de alcanzar la verdad sin escatimar esfuerzo. El maestro Lazalde era nuestro catedr\u00e1tico de neuroanatom\u00eda. Sus clases eran una fiesta que combinaba un didactismo excelso: Describ\u00eda los planos anat\u00f3micos de nuestro cerebro conjuntando exquisitas an\u00e9cdotas de fil\u00f3sofos como Gregorio Mara\u00f1\u00f3n o Miguel de Unamuno, el neur\u00f3logo Santiago Ram\u00f3n y Cajal o su amigo el Dr. Jos\u00e9 Mar\u00eda Nava Segura, una lluvia de creadores de arte y ciencia del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus clases me transportaban a la mesa de disecciones y a la confrontaci\u00f3n del hacer humano.<\/p>\n\n\n\n<p>La amistad era uno de sus temas favoritos, los valores universales; el Bien, la Verdad y la Belleza, as\u00ed como incentivar la aspiraci\u00f3n a ser mejores seres humanos y profesionales comprometidos. Sus palabras marcaron a fuego mi coraz\u00f3n y entendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Me beb\u00ed todo lo que pude de su extraordinaria capacidad magisterial.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a Dios, tuve muchos maestros geniales: Carlos Campos de la Pe\u00f1a, erudito matem\u00e1tico, fil\u00f3sofo agudo, incisivo, genial. &nbsp;No hab\u00eda tema cristiano que no tocara. Hombre \u00edntegro, de una sola pieza. Sus clases eran incre\u00edbles al conjuntar las matem\u00e1ticas con la filosof\u00eda y la vida cristiana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con el maestro Campos de la Pe\u00f1a compart\u00ed mi inter\u00e9s sobre la qu\u00edmica oculta de Leadbeater. Tengo muy presente su concepto del amor de pareja. En una ocasi\u00f3n&nbsp;&nbsp; narr\u00f3 una an\u00e9cdota de un matrimonio en que la esposa sufri\u00f3 una trombosis y le quedo la secuela de una par\u00e1lisis facial.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El maestro Campos de la Pe\u00f1a nos conmov\u00eda recordando con sincera admiraci\u00f3n a aquel esposo que torc\u00eda sus labios para besar a su esposa. Eso, nos se\u00f1alaba, eso es amor.<\/p>\n\n\n\n<p>En verdad una bendici\u00f3n haberle tenido de maestro y amigo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>MI PRIMO JACINTO FAYA VIESCA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mi amor por los libros tuvo grandes ejemplos de extraordinarios lectores. Mi primo Jacinto Faya Viesca dej\u00f3 en m\u00ed una huella imborrable. Acostumbre a ir a visitarle a su despacho en el s\u00e9ptimo piso del Edificio Monterrey en el centro de la ciudad en Torre\u00f3n, Coahuila. Yo le hab\u00eda visto llegar a visitar a mi padre cuando Jacinto viajar\u00eda a Espa\u00f1a para recorrer aquellos caminos que antes hab\u00edan sido de nuestro abuelo Don Silvestre Faya Ardizana.<\/p>\n\n\n\n<p>A su regreso de Espa\u00f1a acudi\u00f3 a casa con mi padre a llevarle recados, mensajes y muestras de afecto de viejos amigos de la escuela, particularmente del Instituto Ojanguren; pues mi padre en sus a\u00f1os de infancia y juventud paso largas temporadas estudiando en Espa\u00f1a. Mi abuelo, don Silvestre pretendi\u00f3 enderezarle el car\u00e1cter ya que mi padre en su juventud era indomable.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi primo Jacinto con su radiante personalidad, jactancia y poderosa voz impact\u00f3 de manera definitiva mi personalidad en formaci\u00f3n. Nunca me neg\u00f3 un consejo y me obsequi\u00f3 muchos libros de psicolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo una de sus donaciones cuando me invito a ir a su casa para regalarme unos libros. Acud\u00ed ansioso; como nos ocurre a todos los bibli\u00f3manos que cada vez que vamos a conseguir algunos libros entramos en una fren\u00e9tica emoci\u00f3n. Me obsequi\u00f3 sesenta libros de psicolog\u00eda, de los cuales yo hab\u00eda le\u00eddo cinco. Todos los libros ten\u00edan anotaciones al margen, lo cual los enriquec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed era Jacinto, desprendido, generoso. Tengo muchas an\u00e9cdotas con el que compartir\u00e9 en otros escritos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA MAESTRA CRISTINA BUCIO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En OIR LAGUNA particip\u00e9 en el Noticiero que conduc\u00eda el maestro locutor y amigo Don Sergio Mart\u00ednez Valdez, quien me invit\u00f3 a estructurar la secci\u00f3n de espect\u00e1culos. Esta colaboraci\u00f3n me apoy\u00f3 a crear un programa de revista donde entrevistaba artistas de cine, radio y televisi\u00f3n, hablaba sobre temas culturales y por regla general me divert\u00eda mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda recib\u00ed una llamada de una gentil dama, la maestra Cristina Bucio, quien me ofreci\u00f3 \u201cregalarme unos libritos\u201d, me dio su direcci\u00f3n y acced\u00ed a ir a su casa creyendo que probablemente ser\u00edan dos o tres.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez afuera de su casa, cuando me condujeron al interior me sorprend\u00ed del tama\u00f1o de la biblioteca, lo selecto de sus libros y la enorme cantidad de libros que pretend\u00eda donarme. Por lo que le dije: \u201cEsta segura de lo que est\u00e1 haciendo\u201d a lo que respondi\u00f3 indignada: \u201cClaro que s\u00ed y de aqu\u00ed hasta all\u00e1 son todos suyos\u201d se\u00f1alando media luna de una biblioteca circular esplendida. Para rematar, a\u00f1adi\u00f3: \u201cNo le regalo ese piano porque ya se lo don\u00e9 a una sobrina\u201d Su biblioteca; me explic\u00f3 me la obsequiaba por escucharme en el programa, pensando que iba a serme de gran utilidad como psic\u00f3logo y comunicador. Entre sus libros encontr\u00e9 verdaderas joyas, tesis profesionales de psic\u00f3logos, ahora catedr\u00e1ticos de gran altura. La maestra Bucio estaba retirada de la docencia de la UNAM.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuve que regresar con una camioneta por los libros que despu\u00e9s enriquecieron las bibliotecas de j\u00f3venes psic\u00f3logos que requer\u00edan de muchos de estos textos. Conserve los que considere eran realmente para m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL DOCTOR RICARDO PIZA\u00d1A WONG<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay amigos que traen amigos a tu vida. Leonel Guti\u00e9rrez me present\u00f3 al Dr.&nbsp; Ricardo Piza\u00f1a Wong con quien trabe amistad por compartir mutuos temas de inter\u00e9s. El Dr. Piza\u00f1a se caracterizaba por la seriedad con que tomaba cada declaraci\u00f3n y lo acucioso de sus observaciones. Aparte del tema m\u00e9dico, se interesaba en el esoterismo. Tema que desde mi m\u00e1s tierna infancia me ha arrobado. Lector empedernido, escrupuloso en el lenguaje, siempre dispuesto a ayudar, as\u00ed fue trascurriendo nuestra amistad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda sufr\u00ed un dolor extraordinario en el pecho que taladraba hasta mi espalda. Le llam\u00e9 y presuroso acudi\u00f3 a mi encuentro. \u201cTienes un infarto\u201d dijo.&nbsp; El dolor imped\u00eda mis movimientos y una sudoraci\u00f3n profusa me envolv\u00eda. Fuimos al hospital y supere esta crisis. No estaba infartado, era un dolor por una lesi\u00f3n. A\u00f1os despu\u00e9s Ricardo rindi\u00f3 tributo a la tierra y dejo instrucciones a su familia que su biblioteca entera pasara a mis manos.<\/p>\n\n\n\n<p>Resguarde los libros que considere eran realmente m\u00edos. Los dem\u00e1s fueron a dar a las incipientes bibliotecas de alumnos de medicina.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi agradecimiento eterno, amigo Ricardo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>MI PADRINO DON JESUS GONZALEZ ELIZONDO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1975 particip\u00e9 en una experiencia espiritual que fortaleci\u00f3 mi vida interior, ingres\u00e9 al Cursillo de Cristiandad n\u00famero 53 en Torre\u00f3n, Coahuila. Mi amigo y maestro de la vida Jos\u00e9 Luis Sada Salinas me promovi\u00f3 la idea de participar en dicha actividad religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordaba que mi amigo Luis Padilla Santoscoy me hab\u00eda comentado que en los Cursillos pon\u00edan objetos diversos como chocolates, chicles, etc. colocaban un letrero que dec\u00eda: Toma lo que quieras, deja lo que puedas. Este lema me alent\u00f3 a participar en la generosidad del evento.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta experiencia conoc\u00ed a muchas personas que cambiaron de manera positiva mi vida. Me re encarril\u00e9 en el camino religioso y tome la decisi\u00f3n de no ap\u00e1rtame jam\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;He tenido altibajos y he podido sobrellevarlos gracias a la fe en el Amor de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de los amigos nuevos estaba el compa\u00f1ero Jes\u00fas Gonz\u00e1lez Elizondo con quien coincid\u00ed de manera m\u00e1s cercana, pues hab\u00eda conocido a mi padre cuando en su juventud andaba en el camino de los muletillas, es decir, como novillero.&nbsp; Mi padre en esa \u00e9poca era empresario taurino y Jes\u00fas me coment\u00f3 lo apoy\u00f3 en sus sue\u00f1os novilleriles que finalmente dejo de lado. No as\u00ed su afici\u00f3n taurina.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya estaba cursando el primer semestre de mi carrera como psic\u00f3logo en el ISCYTAC y no ten\u00eda un empleo seguro, por lo que me anime a pedirle un empleo en su Ferreter\u00eda; le propuse me apoyara con el 50% del costo de mi colegiatura hasta terminar la carrera y al final cuando ya trabajara en mi profesi\u00f3n le pagar\u00eda el capital proporcionado. Jes\u00fas estuvo totalmente de acuerdo. As\u00ed fue como mi vida y carrera tomaron otro rumbo, con el apoyo de un amigo que sab\u00eda lo que era andar luchando por salir adelante\u2026Nunca le he agradecido lo suficiente; crey\u00f3 en m\u00ed en base a mi palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo este feliz recordatorio tiene que ver con mi biblioteca que se vio enriquecida con la compra de libros en las librer\u00edas de La Lagunilla o el Centro Hist\u00f3rico de la ciudad de M\u00e9xico. En cada viaje que hac\u00edamos para atender los negocios que Don Jes\u00fas ten\u00eda en M\u00e9xico nos promet\u00edamos no comprar ni un solo libro. Temprano lleg\u00e1bamos a las librer\u00edas y cada quien tomaba su rumbo, m\u00e1s tarde, nos encontr\u00e1bamos y sonriendo mir\u00e1bamos la pesada caja llena de libros que hab\u00edamos comprado. Nuestros viajes combinaban asuntos de negocios de quien se convirtiera en mi padrino de profesi\u00f3n y excelente ejemplo de amistad y cari\u00f1o Don Jes\u00fas Gonz\u00e1lez Elizondo.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos libros que ocupan un lugar especial en mi biblioteca los adquir\u00ed en estos ilustrativos viajes. Nunca voy a olvidar su f\u00e9rrea disciplina en los negocios en los cuales era un tigre aunado con la bondad de sus consejos. Con frecuencia lo vi batallar para hacerme entender alguno de sus axiomas del mundo empresarial. \u00a1Gracias Padrino!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En 1979 me gradu\u00e9 y pude agradecerle p\u00fablicamente en mi ceremonia de graduaci\u00f3n todo su apoyo. Cuando ofrec\u00ed pagarle su pr\u00e9stamo de beca sonriendo me dijo: \u201cHazlo igual con otro que necesit\u00e9. As\u00ed haremos una cadena de favores\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando fui funcionario en la Escuela de Psicolog\u00eda de la Universidad Aut\u00f3noma del Noreste promov\u00ed a muchos estudiantes para que recibieran becas de hombres de empresa generosos como hab\u00eda sido mi caso. En cada uno de ellos estuvo la bonhom\u00eda de don Jes\u00fas Gonz\u00e1lez Elizondo con quien confieso p\u00fablicamente tengo una deuda impagable y mi mayor agradecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL DR. MANUEL DE JESUS MORAN CASTILLO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En mi carrera como psic\u00f3logo he sido influenciado por grandes exponentes del conocimiento y con quien congenie de manera definitiva fue con mi maestro de bioqu\u00edmica, el Dr. Manuel Mor\u00e1n Castillo. Su estilo personal de instruir en base a ejemplos tomados de la vida diaria asociados a la bioqu\u00edmica me hizo admirarle y procure ganarme su simpat\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Le hac\u00eda preguntas sobre los casos que yo ve\u00eda en la prisi\u00f3n y \u00e9l los evaluaba en el terreno m\u00e9dico y psicol\u00f3gico. En esa \u00e9poca ten\u00eda mi casa frente a las instalaciones de Prevenci\u00f3n Social Municipal, en este lugar se ofrec\u00eda consulta m\u00e9dica y el Dr. Mor\u00e1n era uno de los m\u00e9dicos encargados y yo no lo sab\u00eda. Desde mi ventana pod\u00eda ver el consultorio m\u00e9dico iluminado hasta que finalmente terminaba la jornada y ese turno era de mi maestro.<\/p>\n\n\n\n<p>Le ped\u00ed me permitiera apoyar con mis conocimientos de psicolog\u00eda a los pacientes que ah\u00ed llegaran y as\u00ed fue como trabamos una amistad que ha perdurado por m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus conocimientos filos\u00f3ficos, habilidades personales, extraordinaria capacidad diagnostican siempre me han asombrado. Igual compartimos charlas sobre El Quijote, de Miguel de Cervantes Saavedra, que, sobre las Cartas a Lucilio, de S\u00e9neca.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi formaci\u00f3n inicial en la Psicolog\u00eda se desarroll\u00f3 en centros penitenciarios, todo era psicolog\u00eda cl\u00ednica y con el Dr. Mor\u00e1n confrontaba mis ideas a las suyas. Su lucidez para indagar dentro de los recovecos de la mente siempre me ha llevado a continuar estudiando.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi biblioteca se ha visto enriquecida con muchos libros, revistas, publicaciones, literatura m\u00e9dica, apuntes propios y ajenos sobre ciencia m\u00e9dica, bioqu\u00edmica y filosof\u00eda que el Dr. Mor\u00e1n me ha obsequiado. Cada d\u00eda que paso en mi biblioteca tengo al menos un momento orientado por su instrucci\u00f3n, sin duda alguna es el maestro amigo que m\u00e1s ha influido en mi desempe\u00f1o profesional. Nuestro v\u00ednculo profesional aument\u00f3 con el v\u00ednculo espiritual, pues es el padrino de bautismo de mi hijo Joshua.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>MARIO Y LUCY SUAREZ<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una amistad conservada hasta la muerte. Mario Suarez Luzuriaga era el prototipo de hombre afortunado. Siempre alegre, conquistador, convincente con sus palabras y actos; nunca pas\u00f3 desapercibido donde estuviera. &nbsp;Su esposa; Mar\u00eda de la Luz Robles, conocida como Lucy Suarez, hermosa, inteligente, fuerte de car\u00e1cter. Llegaron a mi vida cuando repart\u00eda mi tiempo entre la Psicolog\u00eda Cl\u00ednica, Sexualidad Cl\u00ednica y Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos. Ellos eran grandes conversadores y el tema del alcoholismo era uno de sus t\u00f3picos predilectos, aunque igual abordaban pol\u00edtica, juda\u00edsmo -Mario era jud\u00edo-&nbsp; que cualquier tema de moda. Nada les era ajeno. Vivian en una casa acogedora que albergaba recuerdos de los viajes que hab\u00edan realizado por todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda Mario tuvo una embolia y su independencia se vino abajo, as\u00ed como su autonom\u00eda econ\u00f3mica. Sus ingresos se redujeron de manera considerable, as\u00ed como sus amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>De la noche a la ma\u00f1ana Mario tuvo que ajustarse a vivir con una pensi\u00f3n reducida.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus a\u00f1os de bonanza hab\u00edan sido muy generosos con muchas personas, incluy\u00e9ndome.<\/p>\n\n\n\n<p>Mario requer\u00eda apoyos m\u00e9dicos que recib\u00eda de la seguridad social y de amigos que de una u otra forma est\u00e1bamos al tanto. Durante todo este proceso le acompa\u00f1e como amigo y como profesional psicol\u00f3gico. Su desgaste f\u00edsico y emocional termin\u00f3 pas\u00e1ndole factura. Mario conoc\u00eda mi peculiar inter\u00e9s por la lectura y siempre me hab\u00eda presumido su biblioteca.&nbsp; Un d\u00eda, de buenas a primeras me dijo: Quiero regalarte mi biblioteca.<\/p>\n\n\n\n<p>Este acto de desprendimiento lo vi como una despedida y mi experiencia cl\u00ednica me present\u00f3 un dilema: Ten\u00eda que hacer algo para sacar la fuerza del coraje de su coraz\u00f3n. Sab\u00eda que al hacerlo lo lastimar\u00eda y tal vez lo perder\u00eda como amigo o simplemente aceptar el obsequio. Por una escalera de caracol ingres\u00e9 a su biblioteca y me sumerg\u00ed en sus libros.&nbsp; Escog\u00ed cinco y regres\u00e9 al pie de su cama.&nbsp;&nbsp; Me jugu\u00e9 el todo por el todo al decirle: Ya escog\u00ed estos cinco libros, los dem\u00e1s los voy a vender al Mercado Villa-que en ese tiempo compraban bibliotecas para venderlas al menudeo- a sabiendas que esto iba a enfurecerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;As\u00ed ocurri\u00f3: Sus ojos enrojecieron de enojo y me dijo \u00bfC\u00f3mo que los vas a vender como libros viejos? S\u00ed, le contest\u00e9, pero si quieres luego vengo por ellos, no tengo prisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Su rabia consigui\u00f3 lo que parec\u00eda imposible, logr\u00f3 levantarse de la cama y continuar adelante varios a\u00f1os, aunque resentido conmigo. Un amigo es mucho m\u00e1s que un tesoro invaluable. &nbsp;S\u00e9 que Mario quer\u00eda a sus libros tanto como yo a los m\u00edos y que deseaba trasmitirme su cuidado por conocer mi amor por ellos, eso siempre me qued\u00f3 muy claro. Nuestra amistad no se perdi\u00f3, al contrario, se consolid\u00f3.&nbsp; Lucy consagr\u00f3 su vida a cuidar a Mario hasta el \u00faltimo de sus d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA HISTORIA DE LUCY<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nunca pas\u00e9 a recoger los libros que Mario me regal\u00f3. Consider\u00e9 que estaban mejor en manos de su esposa y que eran parte de la casa museo que ellos habitaban. De tarde en tarde pasaba a visitar a Lucy y nunca la incomod\u00e9 preguntando por ellos. Mi amor por la familia Suarez Robles llenaba con creces mi coraz\u00f3n. En verdad no anhelaba m\u00e1s que aquellos cinco libros. As\u00ed transcurrieron varios a\u00f1os hasta que mis visitas a casa de Lucy acompa\u00f1ado de mi esposa Estrella fueron espaci\u00e1ndose.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda recib\u00ed una llamada de Lucy.&nbsp; Me requer\u00eda con urgencia por encontrarse enferma y con necesidad de apoyo emocional. Esa noche acud\u00ed a su domicilio. Estaba en cama y la cuidaba una antigua empleada dom\u00e9stica que le profesaba un fervoroso cuidado. No solo la alimentaba, sino la atend\u00eda como enfermera. Yo desconoc\u00eda esta condici\u00f3n de Lucy y me reproche mi descuido. \u201cAqu\u00ed estoy\u201d, le dije. Sus hermosos ojos me miraron y una mirada suplicante me indic\u00f3 tomara asiento junto a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstoy enferma y mi hijo Mario tambi\u00e9n\u201d Necesito ayuda, \u00bfpuedes ayudarme? Claro, -conteste- para eso estoy aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Me explic\u00f3 la gravedad del padecimiento de su hijo Mario y la dificultad cada d\u00eda m\u00e1s grande para resolver las necesidades de su casa. Hab\u00eda vendido muchos objetos de arte que antes adornaban cada rinc\u00f3n de su hogar para salvar las cuentas.&nbsp; Lucy y su hijo Mario sobreviv\u00edan de la pensi\u00f3n de viudez de su esposo y la pensi\u00f3n de incapacidad de su hijo, pero ya era insuficiente para pagar los gastos de casa y personas que los atend\u00edan. Los amigos que antes apoyaban hab\u00edan ido paulatinamente desapareciendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi intenci\u00f3n desde ese momento fue proveer la ayuda necesaria para mitigar el sufrimiento de ambos y cumplir la voluntad que Lucy ten\u00eda para cuando ella faltara. Ella deseaba proteger a Mario si ella fallec\u00eda antes. Meses despu\u00e9s me record\u00f3 el legado de su esposo Mario, diciendo: \u201cLl\u00e9vate los libros. Mario me encarg\u00f3 que te los entregara. Quiero que te los lleves hoy mismo. A rega\u00f1adientes acced\u00ed. Era tanto el dolor de Mario por el c\u00e1ncer que lo aquejaba que pidi\u00f3 lo llevaran a dormir junto a su madre que escuchaba los ayes de dolor de su hijo. Muri\u00f3 tomado de la mano de su madre. Lucy sufr\u00eda de depresi\u00f3n mayor, misma que la hab\u00eda llevado a la postraci\u00f3n en aquella cama que hac\u00eda ver su cuerpo desdibujarse, m\u00e1s sus ojos manten\u00edan la determinaci\u00f3n de sobreponerse a su infortunio. La reciedumbre de su esp\u00edritu empujaba dentro de su fragilidad. Pablo, otro de sus hijos lleg\u00f3 de la ciudad de M\u00e9xico a auxiliarla y gracias a sus atenciones y cuidados logro reanimarla. La compa\u00f1\u00eda de su hijo, nietos y nuera que devotamente la cuidaban fueron el epilogo de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00faltimos d\u00edas de Lucy fueron de lucha ante el peso de su depresi\u00f3n y finalmente muri\u00f3 mientras dorm\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL LEGADO DE MI AMIGO DR. OSCAR RODRIGUEZ VILLARREAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estuvimos en la Preparatoria Prof. Andr\u00e9s Osuna. Oscar se caracteriz\u00f3 por ser un alumno carism\u00e1tico, alegre. Le gustaba cantar y ten\u00eda muchos amigos. Con el paso de los a\u00f1os volvimos a encontrarnos; el convertido en un odont\u00f3logo pediatra y como siempre generoso con los amigos. Atendi\u00f3 a mis tres hijos durante toda su infancia. Tengo presente las fiestas navide\u00f1as que organizaba en un sal\u00f3n de fiestas donde el bolo eran frutas y alimentos nutritivos. En verdad Oscar era como un ni\u00f1o entre los ni\u00f1os, pero con un profesionalismo impresionante.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed trascurrieron los a\u00f1os, mis hijos crecieron y nosotros enfrentamos cada uno por su lado a la muerte y salimos airosos. Una tarde recib\u00ed la llamada de Oscar que me urg\u00eda a verme para obsequiarme unos libros. Me pregunt\u00f3 \u00bflos quieres? Claro, contest\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>En menos de una hora estaba en mi consultorio trasladando varias cajas de libros que aumentar\u00edan mi vieja y abultada biblioteca. A continuaci\u00f3n, lo invite a platicar en mi consultorio y a pesar de expresarme tener poco tiempo nos quedamos m\u00e1s de una hora y media actualizando nuestras vidas y el rumbo que a esas fechas hab\u00edan tomado. Tres meses despu\u00e9s falleci\u00f3 de Covid. Le agradezco a Dios que pudimos darnos ese valioso e imprescindible tiempo para platicar a gusto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ASI ES LA VIDA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hacer este breve recorrido hist\u00f3rico me ha hecho consciente de lo afortunado que he sido en tener tantos amigos que me proveyeron compa\u00f1\u00eda y amorosos cuidados.<\/p>\n\n\n\n<p>Mis libros, en realidad no son m\u00edos, son de la vida. No me los voy a llevar, solo me han acompa\u00f1ado en este peque\u00f1o trecho del vivir. La mayor\u00eda de estos libros han pasado a manos de hombres, mujeres, ni\u00f1os que los han adoptado. Los que quedan est\u00e1n temporalmente conmigo para pasar despu\u00e9s a otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Agradezco a Dios y a la vida su compa\u00f1\u00eda; llenaron mis momentos de soledad alegrando mis carencias. Cada momento dedicado a su lectura dej\u00f3 frutos en mi esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>A mis amigos y bienhechores les agradezco todo lo compartido. Me siento pleno. Llevo en m\u00ed cada segundo trascurrido, cada anhelo. Acumule \u00e9xitos y fracasos. Errores y aciertos. S\u00e9 que he vivido. Estoy aqu\u00ed y ahora asombr\u00e1ndome del presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Para concluir este recuento de mi biblioteca evoco el pensamiento de Fritz Perls cuando dec\u00eda; <strong><em>\u201cNo empujes al r\u00edo, el r\u00edo se empuja solo\u201d<\/em><\/strong> Solo me queda agregar; A\u00fan hay muchos mundos por descubrir.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los sitios m\u00e1gicos donde paso m\u00e1s tiempo es en mi vieja biblioteca.&nbsp;&nbsp; En ella guardo tesoros largamente acariciados. Son inmensos libros viejos que cuentan historias de personajes reales o imaginarios; haza\u00f1as de buscadores incomprendidos; romances y muchos descubrimientos. Mi esp\u00edritu a\u00fan conserva ese asombro que me hiciera tener fiebre cuando le\u00eda en mi [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":159,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/158"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=158"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/158\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/159"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}