{"id":16500,"date":"2023-04-27T00:50:05","date_gmt":"2023-04-27T00:50:05","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/?p=16500"},"modified":"2023-04-27T00:50:09","modified_gmt":"2023-04-27T00:50:09","slug":"la-legitima-defensa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/2023\/04\/27\/la-legitima-defensa\/","title":{"rendered":"LA LEGITIMA DEFENSA"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Fernando Rangel de Le\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">El Estado est\u00e1 obligado a proteger la vida, la integridad f\u00edsica, la libertad y patrimonio de las personas, conlapolic\u00eda, con la fuerza p\u00fablica; contra quienes agreden esos bienes, ya sea previni\u00e9ndolos o impidiendo que esos ataques se consuman; pero como el gobierno, su representante, en sus tres \u00e1mbitos, no puede poner un agente de la polic\u00eda a cada uno de los habitantes para que los cuide las 24 horas del d\u00eda, en todos lados; entonces cre\u00f3 en el c\u00f3digo penal, la  figura de la leg\u00edtima defensa, para que ellos mismos puedan protegerse.<\/p>\n\n\n\n<p>La leg\u00edtima defensa es el derecho que tienen todos los habitantes de impedir que alguien, sinderecho, trate de privarlos de la vida y de sus dem\u00e1s bienes aunque para ello tenga que darle muerte o golpearlo; sin que deba<\/p>\n\n\n\n<p>encarcel\u00e1rsele; porque mientras el agresor no tiene absolutamente ning\u00fan<\/p>\n\n\n\n<p>derecho para atacar a su posible v\u00edctima, \u00e9sta tiene todo el derecho del mundo de<\/p>\n\n\n\n<p>evitarlo; lo que legitima su defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Eldomiciliodelaspersonasessagrado;porloqueabsolutamentenadie<\/p>\n\n\n\n<p>puede entrar a \u00e9l sin derecho o sin el consentimiento de sus moradores; por lo que<\/p>\n\n\n\n<p>para protegerlo existe la leg\u00edtima defensa privilegiada que autoriza a\u00e9stos a darle<\/p>\n\n\n\n<p>muerteoagolpearlooadetenerlo,seg\u00fanlopermitanlascircunstancias,para<\/p>\n\n\n\n<p>impedir ataques a sus moradores o a sus bienes.<\/p>\n\n\n\n<p>HaceunassemanasenTorre\u00f3n,unosladronesentraronadoscasas,en<\/p>\n\n\n\n<p>distintoslugaresyfechas,arobar;ysusmoradoresloimpidieron,golpe\u00e1ndolos;<\/p>\n\n\n\n<p>dando parte a la polic\u00eda, la que se llev\u00f3 presos no solo a los rateros, sino<\/p>\n\n\n\n<p>indebidamente tambi\u00e9n a ellos porque golpearon a los asaltantes.<\/p>\n\n\n\n<p>EljefedelaPolic\u00edaMunicipal,trat\u00f3dejustificarladetenci\u00f3ndelosque<\/p>\n\n\n\n<p>cuidando su casa obraron en leg\u00edtima defensa, diciendo que nadie tiene derecho a<\/p>\n\n\n\n<p>hacerse justicia por propia mano; lo cual no es cierto; pues mientras la justicia por<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Fernando Rangel de Le\u00f3n El Estado est\u00e1 obligado a proteger la vida, la integridad f\u00edsica, la libertad y patrimonio de las personas, conlapolic\u00eda, con la fuerza p\u00fablica; contra quienes agreden esos bienes, ya sea previni\u00e9ndolos o impidiendo que esos ataques se consuman; pero como el gobierno, su representante, en sus tres \u00e1mbitos, no puede [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16502,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33,14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16500"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16500"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16500\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16503,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16500\/revisions\/16503"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16502"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}