{"id":1685,"date":"2022-08-06T22:08:07","date_gmt":"2022-08-06T22:08:07","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/?p=1685"},"modified":"2022-08-06T22:11:42","modified_gmt":"2022-08-06T22:11:42","slug":"edades-y-familia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/2022\/08\/06\/edades-y-familia-2\/","title":{"rendered":"EDADES Y FAMILIA"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>\u201cHay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. Lento, lento, impreciso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es cuando uno de los padres que te tom\u00f3 con fuerza de la mano cuando eras peque\u00f1o ya no quiere estar solo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es cuando el padre, una vez firme e insuperable, se debilita y toma aliento dos veces antes de levantarse de su lugar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es cuando el padre, que en otro tiempo hab\u00eda mandado y ordenado, hoy solo suspira, solo gime, y busca d\u00f3nde est\u00e1 la puerta y la ventana &#8211; todo corredor ahora est\u00e1 lejos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es cuando uno de los padres antes dispuesto y trabajador fracasa en ponerse su propia ropa y no recuerda tomar sus medicamentos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y nosotros, como hijos, no haremos otra cosa sino aceptar que somos responsables de esa vida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aquella vida que nos engendr\u00f3 depende de nuestra vida para morir en paz.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todo hijo es el padre de la muerte de su padre. Tal vez la vejez del padre y de la madre es curiosamente el \u00faltimo embarazo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuestra \u00faltima ense\u00f1anza. Una oportunidad para devolver los cuidados y el amor que nos han dado por d\u00e9cadas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y as\u00ed como adaptamos nuestra casa para cuidar de nuestros beb\u00e9s, bloqueando tomas de luz y poniendo corralitos, ahora vamos a cambiar la distribuci\u00f3n de los muebles para nuestros padres.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"526\" height=\"789\" src=\"http:\/\/a92.f06.mywebsitetransfer.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/HIJO-MAMA-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1686\" srcset=\"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/HIJO-MAMA-2.jpg 526w, https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/HIJO-MAMA-2-200x300.jpg 200w, https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/HIJO-MAMA-2-280x420.jpg 280w\" sizes=\"(max-width: 526px) 100vw, 526px\" \/><figcaption><strong>&nbsp;<\/strong><br><strong>&nbsp;<\/strong><br><strong>La primera transformaci\u00f3n ocurre en el cuarto de ba\u00f1o. Seremos los padres de nuestros<\/strong> <strong> padres<\/strong>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>La primera transformaci\u00f3n ocurre en el cuarto de ba\u00f1o. Seremos los padres de nuestros padres los que ahora pondremos una barra en la regadera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La barra es emblem\u00e1tica. La barra es simb\u00f3lica. La barra es inaugurar el \u201cdestempla miento de las aguas\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Porque la ducha, simple y refrescante, ahora es una tempestad para los viejos pies de nuestros protectores.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>No podemos dejarlos ning\u00fan momento.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La casa de quien cuida de sus padres tendr\u00e1 abrazaderas por las paredes. Y nuestros brazos se extender\u00e1n en forma de barandillas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Envejecer es caminar sosteni\u00e9ndose de los objetos, envejecer es incluso subir escaleras sin escalones. Seremos extra\u00f1os en nuestra propia casa. Observaremos cada detalle con miedo y desconocimiento, con duda y preocupaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Seremos arquitectos, dise\u00f1adores, ingenieros frustrados. \u00bfC\u00f3mo no previmos que nuestros padres se enfermar\u00edan y necesitar\u00edan de nosotros?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nos lamentaremos de los sof\u00e1s, las estatuas y la escalera de caracol. Lamentaremos todos los obst\u00e1culos y la alfombra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Feliz el hijo que es el padre de su padre antes de su muerte, y pobre del hijo que aparece s\u00f3lo en el funeral y no se despide un poco cada d\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mi amigo Joseph Klein acompa\u00f1\u00f3 a su padre hasta sus \u00faltimos minutos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el hospital, la enfermera hac\u00eda la maniobra para moverlo de la cama a la camilla, tratando de cambiar las s\u00e1banas cuando Joe grit\u00f3 desde su asiento: Deja que te ayude. Reuni\u00f3 fuerzas y tom\u00f3 por primera vez a su padre en su regazo. Coloc\u00f3 la cara de su padre contra su pecho.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Acomod\u00f3 en sus hombros a su padre consumido por el c\u00e1ncer: peque\u00f1o, arrugado, fr\u00e1gil, tembloroso. Se qued\u00f3 abraz\u00e1ndolo por un buen tiempo, el tiempo equivalente a su infancia, el tiempo equivalente a su adolescencia, un buen tiempo, un tiempo interminable.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Meciendo a su padre de un lado al otro. Acariciando a su padre. Calmando \u00e9l a su padre. Y dec\u00eda en voz baja:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&#8211; \u00a1Estoy aqu\u00ed, estoy aqu\u00ed, pap\u00e1! \u201cLo que un padre quiere o\u00edr al final de su vida es que su hijo est\u00e1 ah\u00ed\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cr\u00e9ditos al autor. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre\u201d. Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. 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