{"id":17868,"date":"2023-05-22T02:53:08","date_gmt":"2023-05-22T02:53:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/?p=17868"},"modified":"2023-05-22T02:54:15","modified_gmt":"2023-05-22T02:54:15","slug":"dia-del-estudiante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/2023\/05\/22\/dia-del-estudiante\/","title":{"rendered":"D\u00cdA DEL ESTUDIANTE"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Fernando Rangel de Le\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En mayo de 1929, los estudiantes de la Escuela Nacional Preparatoria y de la Escuela de Jurisprudencia, de la entonces Universidad Nacional de M\u00e9xico, protestaron en contra de algunas reformas educativas que les exig\u00edan m\u00e1s estudio y m\u00e1s ex\u00e1menes, llegando al extremo de declararse en huelga.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De la huelga los estudiantes pasaron a tomar las calles del Centro Hist\u00f3rico de la Ciudad de M\u00e9xico, en donde se encontraban separadas las escuelas de Medicina, en contra esquina de la Plaza de Santo Domingo; la de Derecho, a unas cuantas cuadras de all\u00ed; Ingenier\u00eda, en el Palacio de Miner\u00eda y la Escuela Nacional Preparatoria, en San Ildefonso; y las que fueron concentradas en la Ciudad Universitaria, en 1952, con excepci\u00f3n de las preparatorias.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 1929,&nbsp; fue un a\u00f1o de mucha agitaci\u00f3n pol\u00edtica por las elecciones extraordinarias para elegir al Presidente de la Rep\u00fablica, para completar el periodo de 1928 a 1934, que no pudo ni siquiera iniciar \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, por haber sido asesinado; y que en torno a su magnicidio se hicieron los chascarrillos de que cuando el pueblo preguntaba que quien lo hab\u00eda matado contestaban \u201cCalles\u2026e la boca; y Portes\u2026e bien\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El conflicto universitario fue caldo de cultivo para esas elecciones presidenciales a efectuarse en noviembre de 1929, fueran violentas; pues el gobierno consideraba que era en favor del candidato de la oposici\u00f3n Jos\u00e9 Vasconcelos, porque Alejandro G\u00f3mez Arias y Salvador Azuela, brillantes oradores de su campa\u00f1a, lideraban el movimiento estudiantil.<\/p>\n\n\n\n<p>En esas presidenciales, no obstante que para el pueblo Jos\u00e9 Vasconcelos, gan\u00f3 la elecci\u00f3n,&nbsp; parecido a lo que ocurri\u00f3 en 1988, con Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas, que para m\u00e1s de la mayor\u00eda de los mexicanos, gan\u00f3 a Carlos Salinas de Gortari; Plutarco El\u00edas Calles, el Jefe M\u00e1ximo de la Revoluci\u00f3n, impuso a Pascual Ortiz Rubio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; El movimiento estudiantil termin\u00f3 el 23 de mayo de 1929, con una represi\u00f3n policiaca que caus\u00f3 heridos; pero para pacificar los tiempos electorales y sin que haya sido una petici\u00f3n del movimiento, el Presidente Interino Emilio Portes Gil, concedi\u00f3 la autonom\u00eda a la Universidad Nacional de M\u00e9xico; siendo desde entonces UNAM.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En memoria de ese movimiento universitario el norte de la Plaza de Santo Domingo, desde 1929, se llama&nbsp; \u201cPlaza 23 de Mayo\u201d; y se instituy\u00f3 el D\u00eda del Estudiante, que desde entonces se celebra de distintas formas en todo el pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Fernando Rangel de Le\u00f3n &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En mayo de 1929, los estudiantes de la Escuela Nacional Preparatoria y de la Escuela de Jurisprudencia, de la entonces Universidad Nacional de M\u00e9xico, protestaron en contra de algunas reformas educativas que les exig\u00edan m\u00e1s estudio y m\u00e1s ex\u00e1menes, llegando al extremo de declararse en huelga. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17870,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33,14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17868"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17868"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17868\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17869,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17868\/revisions\/17869"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17870"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17868"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17868"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17868"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}