{"id":1878,"date":"2022-08-10T18:12:55","date_gmt":"2022-08-10T18:12:55","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/?p=1878"},"modified":"2022-08-10T18:12:58","modified_gmt":"2022-08-10T18:12:58","slug":"por-que-dicen-fierro-en-el-norte-rodolfo-fierro-revolucionario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/2022\/08\/10\/por-que-dicen-fierro-en-el-norte-rodolfo-fierro-revolucionario\/","title":{"rendered":"\u00bfPOR QUE DICEN \u00abFIERRO\u00bb EN EL NORTE? RODOLFO FIERRO REVOLUCI\u00d3NARIO."},"content":{"rendered":"\n<p>Nacido en El Fuerte, Sinaloa, el 27 de julio de 1880, Rodolfo Fierro fue uno de los lugartenientes de mayor confianza de Pancho Villa; su gatillero y brazo ejecutor en el sentido literal del t\u00e9rmino. Sab\u00eda apretar el gatillo por obligaci\u00f3n pero lo disfrutaba m\u00e1s cuando disparaba por devoci\u00f3n, por gusto, por placer.<\/p>\n\n\n\n<p>Al estallar la revoluci\u00f3n constitucionalista contra Victoriano Huerta, Fierro militaba en las filas de Tom\u00e1s Urbina, otro de los generales villistas de dudosa honestidad y arrebatos caciquiles. Hab\u00eda sido garrotero y ferrocarrilero, pero sus conocimientos t\u00e9cnicos eran insuficientes para hacerse cargo de la log\u00edstica de la Divisi\u00f3n del Norte y de su movilizaci\u00f3n en locomotoras.<\/p>\n\n\n\n<p>Villa puso a prueba el coraje de Fierro a finales de 1913 en Tierra Blanca. Un convoy con tropas federales intentaba huir a toda velocidad y para evitarlo, Fierro mont\u00f3 su caballo y a todo galope se le emparej\u00f3 al ferrocarril logrando evitar que las balas enemigas le pegaran; sin detenerse salt\u00f3 desde su montura, trep\u00f3 a lo alto de los vagones y avanz\u00f3 hacia adelante saltando uno tras otro hasta llegar al lado del maquinista a quien le vaci\u00f3 la pistola. Acto seguido jal\u00f3 la palanca de aire y detuvo el tren. Inmediatamente despu\u00e9s, el resto de las tropas villistas cayeron encima del ej\u00e9rcito huertista.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de ese momento, Fierro accedi\u00f3 al primer c\u00edrculo de los generales villistas, pero no tuvo mando de tropas durante la revoluci\u00f3n constitucionalista. Villa lo ten\u00eda a su lado para misiones especiales, las que s\u00f3lo un desquiciado pudiera cumplir a cabalidad, o bien, para no tener que ensuciarse las manos con la ejecuci\u00f3n de sus enemigos.<\/p>\n\n\n\n<p>Era curioso ver la extra\u00f1a composici\u00f3n social del alto mando de la Divisi\u00f3n del Norte; una combinaci\u00f3n de hombres de clase media, preparados, con cierta formaci\u00f3n intelectual y con principios pol\u00edticos firmes y convicciones hechas, como eran los generales Felipe \u00c1ngeles, Eugenio Aguirre Benavides o Ra\u00fal Madero, compartiendo el mismo espacio, la mesa de Villa, con hombres atrabiliarios, incultos y despiadados como Tom\u00e1s Urbina y Rodolfo Fierro.<\/p>\n\n\n\n<p>No hubo batalla en la \u00faltima etapa de la revoluci\u00f3n contra Huerta en la que el sanguinario lugarteniente de Villa no estuviera presente. Particip\u00f3 en las tomas de Torre\u00f3n, San Pedro de las Colonias, Pared\u00f3n y Zacatecas. Siempre obediente, siempre sumiso, siempre temerario, Fierro actuaba con lealtad absoluta y aun a costa de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada lo arredraba, ni siquiera una herida; la sangre parec\u00eda detonar con mayor furia su adrenalina. El furor lo pose\u00eda y siempre intentaba volver a la batalla. Felipe \u00c1ngeles lo describi\u00f3 durante la toma de Zacatecas: \u201cLos heridos heroicos como Rodolfo Fierro andaban chorreando en sangre, y olvidados de su persona, quer\u00edan seguir colaborando eficazmente en el combate\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1TIERRA Y LIBERTAD!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacido en El Fuerte, Sinaloa, el 27 de julio de 1880, Rodolfo Fierro fue uno de los lugartenientes de mayor confianza de Pancho Villa; su gatillero y brazo ejecutor en el sentido literal del t\u00e9rmino. Sab\u00eda apretar el gatillo por obligaci\u00f3n pero lo disfrutaba m\u00e1s cuando disparaba por devoci\u00f3n, por gusto, por placer. Al estallar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1879,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1878"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1878"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1878\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1879"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}