{"id":20390,"date":"2023-06-24T03:04:08","date_gmt":"2023-06-24T03:04:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/?p=20390"},"modified":"2023-06-24T03:04:11","modified_gmt":"2023-06-24T03:04:11","slug":"a-la-bascula-14","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/2023\/06\/24\/a-la-bascula-14\/","title":{"rendered":"<strong>A LA B\u00c1SCULA<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>El rey en su palacio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Juli\u00e1n Parra Ibarra<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el m\u00e1s chico de mis hijos estaba peque\u00f1o, le encantaba que jug\u00e1ramos a los soldaditos. La sala de casa se convert\u00eda en el escenario, pero no se crea que eran combates parejos, no, regularmente eleg\u00eda los mejores hombres y armas \u2013tanques de guerra, ca\u00f1ones, veh\u00edculos, helic\u00f3pteros, aviones- y casi siempre formaba una muralla al centro de la habitaci\u00f3n, pr\u00e1cticamente impenetrable, adem\u00e1s porque a m\u00ed me dejaba lo menos peligroso, uno que otro soldadito, de esos de pl\u00e1stico que ya no hay, pero lisiados, o les faltaba una pierna, un brazo o el fusil que empu\u00f1aba estaba a menos de la mitad. Obvio, siempre ganaba. Pero era un juego nada m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en la vida real hay a quienes les sigue gustando jugar a los soldaditos, se atrincheran en una gran fortaleza rodeado de sus mejores elementos, a sus preferidos los colocan en posiciones tan estrat\u00e9gicas como privilegiadas, y se sienten reyes porque viven en un palacio amurallado e impenetrable, para que nadie pueda ya no ganarle una batalla, sino simplemente para que nadie lo importune. \u00a1Nadie!<\/p>\n\n\n\n<p>El problema es que estos casos no son un juego, no son soldaditos de pl\u00e1stico ni guerras ficticias e imaginarias las que se libran, y las v\u00edctimas son reales, los muertos, los hijos que quedan hu\u00e9rfanos, las mujeres que quedan viudas, los padres que pierden a sus hijos, son personas reales, de carne y hueso, que sienten que sufren, y sienten en carne propia el dolor de sus p\u00e9rdidas, que derraman un mar de l\u00e1grimas, y muchos de ellos lloran desconsoladamente tirados en el piso, ante la insensibilidad del rey que puede \u2013y pudo- haber evitado tanto dolor y muerte, y simplemente se voltea a otro lado y sigue con su mezquino y ruin juego, ignorando el dolor de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema tambi\u00e9n es que aqu\u00ed el juguete principal es un pa\u00eds, al que no le importa haber dividido y confrontado mientras \u00e9l siga ganando guerritas y guerrotas, porque no quiere perder ni a las canicas, as\u00ed tenga que recurrir a todas las trampas por burdas que estas parezcan. Este rey en su palacio, siempre las quiere ganar de todas todas, y al m\u00e1s puro estilo Jalisco, cuando no gana arrebata.<\/p>\n\n\n\n<p>El rey se ha amurallado \u2013literal- en su palacio, que no logra ver m\u00e1s all\u00e1 de los enormes armatostes met\u00e1licos que lo rodean. No alcanza a ver ni la catedral, ni el edificio de la Suprema Corte ni los edificios que tiene enfrente suyo.<\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos reales no se sabe si es porque no quiere \u2013que es muy factible- o porque de veras no puede con esas murallas, ver al resto del pa\u00eds, y porque ah\u00ed dentro de su palacio, ya no alcanza a ver al pueblo, ni sus necesidades, ni sus padecimientos, ni sus dolores, pero adem\u00e1s vive auto enga\u00f1ado porque quienes le allegan la informaci\u00f3n del exterior de su fortaleza, le mienten permanentemente y eso parece que \u00e9l lo sabe, pero si sirve para que el enga\u00f1o aumente el tama\u00f1o de su ego, sea bienvenido, y se apega a aquello de que una mentira repetida mil veces termina por convertirse en verdad, m\u00e1xima de la que parece ser adorador.<\/p>\n\n\n\n<p>En su momento antes de convertirse en rey, convenci\u00f3 a muchos de que el pueblo era su prioridad, pero es al que le ha asestado los golpes m\u00e1s duros \u00bfno les quit\u00f3 a los campesinos del sector social la instituci\u00f3n mediante la cual se refaccionaban para los insumos agr\u00edcolas, para las semillas, para los fertilizantes? \u00bfNo a las mujeres cabeza de familia, madres trabajadoras, les quit\u00f3 la posibilidad de seguir trabajando al no tener d\u00f3nde dejar a sus hijos cuando les quit\u00f3 las guarder\u00edas infantiles? \u00bfNo a las mujeres violentadas las dej\u00f3 m\u00e1s expuestas que nunca al cerrarles los refugios donde recib\u00edan atenci\u00f3n m\u00e9dica, psicol\u00f3gica, legal y hasta laboral?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfNo ha dejado a los enfermos de c\u00e1ncer, sobre todo a los m\u00e1s peque\u00f1os, a los ni\u00f1os, sin los medicamentos que necesitan para sobrevivir y por ese motivo muchos de ellos han muerto, mientras que a sus padres por pedir las medicinas se le tach\u00f3 de golpistas y de traidores a la patria?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 no a la gente que no tiene acceso a ning\u00fan sistema de seguridad social les quit\u00f3 la \u00fanica opci\u00f3n que ten\u00edan de recibir atenci\u00f3n m\u00e9dica a trav\u00e9s del Seguro Popular, les cre\u00f3 el INSABI que fue todo un fracaso y lo tuvo qu\u00e9 desaparecer a cuatro a\u00f1os de fundado, dejando totalmente desprotegido a millones de los mexicanos m\u00e1s pobres?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 no\u2026? Ya hasta resulta ocioso seguir enumerando los montones de ejemplos que toda la gente sabe y conoce, pero \u00e9l se niega o verdaderamente no alcanza a ver m\u00e1s all\u00e1 de las murallas que rodean su palacio, que es el sexenio m\u00e1s violento en la historia moderna del pa\u00eds, que hoy el sistema el\u00e9ctrico est\u00e1 virtualmente colapsado por la terrible onda de calor, pero el sigue diciendo que todo est\u00e1 bien, y que es normal lo que est\u00e1 pasando. Que vaya y se los diga en su cara a los millones de mexicanos que est\u00e1n padeciendo este terrible momento, pero no se atreve ni siquiera a cruzar la calle, el Z\u00f3calo pues, caminando para escuchar a la gente. Prefiere o\u00edr mentiras porque esas son m\u00e1s dulces.<\/p>\n\n\n\n<p>Pobre rey que quiere seguir encerrado en su palacio, jugando a los soldaditos, y coloc\u00e1ndolos en la posici\u00f3n que m\u00e1s le vayan sirviendo para ganar las batallas, pero se le olvida que, parad\u00f3jicamente, cada d\u00eda m\u00e1s, es un d\u00eda menos.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:laotraplana@gmail.com\"><strong><em>laotraplana@gmail.com<\/em><\/strong><\/a><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>@Juli\u00e1nParraIba<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El rey en su palacio Juli\u00e1n Parra Ibarra Cuando el m\u00e1s chico de mis hijos estaba peque\u00f1o, le encantaba que jug\u00e1ramos a los soldaditos. La sala de casa se convert\u00eda en el escenario, pero no se crea que eran combates parejos, no, regularmente eleg\u00eda los mejores hombres y armas \u2013tanques de guerra, ca\u00f1ones, veh\u00edculos, helic\u00f3pteros, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":20391,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35,14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20390"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20390"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20390\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20392,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20390\/revisions\/20392"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20391"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20390"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20390"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}