{"id":25819,"date":"2023-09-18T16:05:51","date_gmt":"2023-09-18T16:05:51","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/?p=25819"},"modified":"2023-09-18T16:05:54","modified_gmt":"2023-09-18T16:05:54","slug":"el-peso-del-rencor-marian-gomez-y-alberto-vazquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/2023\/09\/18\/el-peso-del-rencor-marian-gomez-y-alberto-vazquez\/","title":{"rendered":"EL PESO DEL RENCOR\/Marian G\u00f3mez y Alberto V\u00e1zquez"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00c9rase una vez una hormiga que iba canturreando cargada con un enorme fruto silvestre cuando un escarabajo le cerr\u00f3 el paso ri\u00e9ndose de su carga y de su trabajo. No era la primera vez que lo hac\u00eda. La hormiga no le hizo caso, borde\u00f3 al escarabajo y sigui\u00f3 andando. D\u00edas despu\u00e9s, el escarabajo qued\u00f3 atrapado en la resina pegajosa de un \u00e1rbol y pidi\u00f3 ayuda. Algunos animales, que hab\u00edan sido v\u00edctimas de sus burlas y sus malos modales, no se acercaron. La hormiga, sin embargo, le tendi\u00f3 una larga brizna de hierba y el escarabajo pudo librarse de la resina. Agradecido, el insecto le pregunt\u00f3 por qu\u00e9 lo hab\u00eda ayudado si siempre se burlaba de las cargas pesadas que la hormiga llevaba. Entonces, esta respondi\u00f3: \u00abPuedo cargar hasta 20 veces mi propio peso, pero hay una carga demasiado pesada para m\u00ed que no puedo ni quiero cargar: el rencor. Por eso intento que este jam\u00e1s se quede sobre mi espalda, pues la necesito para transportar cosas que son muy importantes para mi supervivencia\u00bb. El escarabajo, muy avergonzado, cambi\u00f3 su actitud a partir de entonces.<br>Recuerda siempre que guardar rencor es como agarrar un carb\u00f3n ardiendo y resistirse a no soltarlo. El \u00fanico que se quema eres t\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>FUENTE: REVISTA PRONTO<br>[el rinc\u00f3n del pensamiento].<br>Ilustraci\u00f3n: Alberto V\u00e1zquez<br>Edici\u00f3n y arreglos: Marian G\u00f3mez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9rase una vez una hormiga que iba canturreando cargada con un enorme fruto silvestre cuando un escarabajo le cerr\u00f3 el paso ri\u00e9ndose de su carga y de su trabajo. No era la primera vez que lo hac\u00eda. La hormiga no le hizo caso, borde\u00f3 al escarabajo y sigui\u00f3 andando. D\u00edas despu\u00e9s, el escarabajo qued\u00f3 atrapado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":25820,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48,14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25819"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25819"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25819\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25822,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25819\/revisions\/25822"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25820"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25819"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25819"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25819"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}