{"id":354,"date":"2022-07-20T01:31:36","date_gmt":"2022-07-20T01:31:36","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/?p=354"},"modified":"2022-08-01T20:27:55","modified_gmt":"2022-08-01T20:27:55","slug":"a-una-maestra-entranable-lagunera-estela-gil-de-castro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/2022\/07\/20\/a-una-maestra-entranable-lagunera-estela-gil-de-castro\/","title":{"rendered":"A una Maestra entra\u00f1able lagunera: Estela Gil de Castro\/Ra\u00fal Adalid Sainz"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>(La \u00fanica maestra en mi ni\u00f1ez, que crey\u00f3 en m\u00ed.)\/Ra\u00fal Adalid Sainz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al celebrar el D\u00eda del Maestro, uno recuerda a sus im\u00e1genes, a esos momentos de gu\u00edas que dieron luz al camino.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dirijo mi mirada a mi ni\u00f1ez y la poso en las aulas primarias. Veo a una mujer bajita, de pelo cano y sonriente. Es la se\u00f1ora Castro. Mi inolvidable maestra. Una de esas docentes de entrega. De pasi\u00f3n. De vocaci\u00f3n. Mencionable lo anterior con may\u00fasculas ante la falta de estos atributos en la actualidad. Excepciones notables por supuesto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La gran se\u00f1ora Castro se prodigaba en las materias de gram\u00e1tica, matem\u00e1ticas, geograf\u00eda, y dos en especial: lectura en voz alta, y sus inolvidables y cinematogr\u00e1ficas clases de Historia de M\u00e9xico. Un verdadero viaje a lo desconocido. A\u00fan vivo aquellas sesiones del libro de texto de \u00abLengua Nacional, Historia y Civismo\u00bb, leyendo en voz alta aquellos pasajes por la rep\u00fablica mexicana de unos ni\u00f1os que hab\u00edan sido los mejores alumnos de sus estados.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las clases de historia de M\u00e9xico, eran un espejismo de luz de hechos, de conformaci\u00f3n de patria, de h\u00e9roes. Uno de ni\u00f1o vibraba con las narraciones de la se\u00f1ora Castro. Ve\u00edas al cura Hidalgo en convivio con los indios, o\u00edas el grito de madrugada en Dolores, ve\u00edas a Allende y a Jim\u00e9nez tomando la Alh\u00f3ndiga de Granaditas, escuchabas la fiera descarga del fusilamiento insurgente en Chihuahua, atisbabas las esquinas de la Alh\u00f3ndiga guanajuatense con las cuatro cabezas, (Hidalgo, Allende, Jim\u00e9nez, Aldama) colgadas como escarmiento.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La maestra Estela era gustante de escribir teatro. Hizo una obra dram\u00e1tica recreando la vida de Don Benito Ju\u00e1rez. Su ni\u00f1ez cuidando ovejas en Guelatao, su paso por la escuela \u00abReal o de los Decentes\u00bb en Oaxaca, su ascenso a presidente de la rep\u00fablica, su huida por los caminos de M\u00e9xico, ante la presencia invasora francesa, solapada por el conservador mexicano. Su regreso a la capital como presidente triunfante. A\u00fan recuerdo el canto de una estudiantina despidiendo a la emperatriz Carlota al comp\u00e1s de \u00abAdi\u00f3s Mam\u00e1 Carlota, narices de pelota\u00bb, canci\u00f3n antigua compuesta por Riva Palacio en iron\u00eda a la emperatriz. La canci\u00f3n, era acompa\u00f1ada en la representaci\u00f3n, por el maestro m\u00fasico lagunero Gonzalo Villase\u00f1or en el piano. S\u00ed, aquella obra de teatro fue representada en el \u00abColegio Americano\u00bb, y en el \u00abAuditorio de la Escuela de Medicina de la UAC\u00bb. Preciosa obra. Nadie me lo cont\u00f3 porque en ella actuaba yo. \u00c9ramos puros ni\u00f1os haciendo papeles de adulto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tuve la fortuna de recibir un cari\u00f1o y paciencia enorme por parte de ese gran ser humano. Fue mi protectora. Era un ni\u00f1o problema. Muy inquieto y distra\u00eddo en clases. Ella me dio confianza. Cre\u00eda en m\u00ed. Su protecci\u00f3n me salv\u00f3 muchas veces de expulsiones, ella era la directora de primaria. Un d\u00eda se enter\u00f3 que me \u00abech\u00e9 la vaca\u00bb, as\u00ed como le dec\u00edamos en Torre\u00f3n al irse de pinta. Al d\u00eda siguiente me vio y me dijo muy seria: \u00aba la pr\u00f3xima te pongo gendarmes\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Organizaba concursos en clases de historia de M\u00e9xico. Preguntas. Todav\u00eda recuerdo aquella final en que mi gusto por la historia me llev\u00f3 hasta esa instancia. Mi rival, era mi compa\u00f1ero genial y ni\u00f1o prodigio del Estado de Coahuila, H\u00e9ctor Murra QEPD. H\u00e9ctor gan\u00f3 cantidad de concursos regionales y estatales de aprovechamiento escolar. Tuvo como premio venir a la Ciudad de M\u00e9xico a saludar, con otros ni\u00f1os brillantes de la rep\u00fablica, al entonces presidente Luis Echeverr\u00eda \u00c1lvarez. El caso es que en aquella final me enfrent\u00e9 a H\u00e9ctor. El triunfo se daba por descontado. Las simpat\u00edas de mis compa\u00f1eros eran para m\u00ed por ser el d\u00e9bil. Toma y daca. Nadie ced\u00eda. Hasta que lleg\u00f3 esa pregunta que hizo la se\u00f1ora Castro a H\u00e9ctor: \u00ab\u00bfQui\u00e9n organiz\u00f3 la junta de Zit\u00e1cuaro?\u00bb. Vi que H\u00e9ctor palideci\u00f3, se mordi\u00f3 los labios, dijo en pregunta, \u00ab\u00bfla junta de Zit\u00e1cuaro?\u00bb&nbsp; \u00abYo\u201d, dije de inmediato, ansioso, \u00abyo maestra, yo me la se\u00bb. \u00abEsp\u00e9rate Ra\u00fal\u00bb, dijo la se\u00f1ora Castro, \u00ab\u00bfla sabes H\u00e9ctor?\u00bb, lo inquiri\u00f3, \u00abno\u00bb, contest\u00f3 H\u00e9ctor entre dientes y molesto. \u00abTienes la respuesta Ra\u00fal\u00bb, \u00absi maestra\u00bb, dije, quem\u00e1ndoseme las habas por sentir el triunfo. \u00abAdelante, esperamos tu respuesta\u00bb. \u00abIgnacio L\u00f3pez Ray\u00f3n\u00bb, la se\u00f1ora sonri\u00f3 y dijo, \u00abcorrecto, Ra\u00fal es el ganador\u00bb. Como en pel\u00edcula gringa del m\u00e1s d\u00e9bil contra el fuerte, mis compa\u00f1eros gritaron: \u00bb \u00a1Bravo!\u00bb. A\u00f1os despu\u00e9s, supe por la se\u00f1ora Castro, que H\u00e9ctor un d\u00eda le dijo: \u00abs\u00f3lo una vez me vencieron acad\u00e9micamente, y ese fue Ra\u00fal en aquel concurso de ni\u00f1os con la materia de Historia de M\u00e9xico\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La \u00faltima vez que vi a mi maestra fue en el Teatro Mayr\u00e1n de Torre\u00f3n (Hoy Garibay). Ten\u00eda yo veintiocho a\u00f1os y presentaba una obra que dirig\u00ed y actu\u00e9: \u00abMonte Calvo\u00bb. Sab\u00eda que estaba entre el p\u00fablico, la present\u00e9, y ella que era muy conocida, recibi\u00f3 una fuerte ovaci\u00f3n. Fue sonriente al camerino y me dio un gran abrazo. Casi recuerdo sus palabras, poniendo sus manos en mis mejillas:&nbsp; \u00abyo sab\u00eda, sab\u00eda Ra\u00fal, que ibas a ser algo muy grande\u00bb. Que linda se\u00f1ora.&nbsp; Al escribir esto se mojan mis ojos en l\u00e1grimas. Conservo un estuche caf\u00e9 que me dio esa noche. Adentro conten\u00eda un llavero dorado con la inscripci\u00f3n de \u00abMonte Calvo\u00bb, la fecha: 23, 2, 89. Al reverso, mi nombre: \u00abRa\u00fal\u00bb. Una tarjeta blanca, que dec\u00eda: \u00abPara Ra\u00fal con gran cari\u00f1o y admiraci\u00f3n por su tenacidad y por su triunfo\u00bb. Estela Gil de Castro. Este llavero y tarjeta los conservo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mando mi mirada al cielo en total agradecimiento para aquella se\u00f1ora enorme que confiaba en mi. Que me ense\u00f1\u00f3 el respeto a los valores, el amor a M\u00e9xico por su historia. El ver que la filia a la patria se pod\u00eda volcar en una obra de teatro como ella lo hizo. Hoy, que tanto nos faltan maestros as\u00ed en nuestro M\u00e9xico, digo: Feliz d\u00eda del maestro Se\u00f1ora Estela Gil de Castro. Dios la bendiga siempre. Fue usted un faro de luz radiante para este que hoy nost\u00e1lgico y presente la recuerda con inmenso cari\u00f1o y agradecimiento.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ra\u00fal Adalid Sainz, en alg\u00fan lugar de M\u00e9xico-Tenochtitlan.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pd: Mireya Castro, me tom\u00e9 el atrevimiento de tomar la foto que publicaste de tu mam\u00e1 para enmarcar este escrito. Te mando mi abrazo muy, muy fraterno. Nunca olvido a mi maestra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(La \u00fanica maestra en mi ni\u00f1ez, que crey\u00f3 en m\u00ed.)\/Ra\u00fal Adalid Sainz Al celebrar el D\u00eda del Maestro, uno recuerda a sus im\u00e1genes, a esos momentos de gu\u00edas que dieron luz al camino. Dirijo mi mirada a mi ni\u00f1ez y la poso en las aulas primarias. 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