{"id":4584,"date":"2022-10-01T06:00:00","date_gmt":"2022-10-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/?p=4584"},"modified":"2022-09-29T23:06:16","modified_gmt":"2022-09-29T23:06:16","slug":"torreon-festeja-115-anos-de-fundada-imagenes-y-sensaciones-de-nino-raul-adalid-sainz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/2022\/10\/01\/torreon-festeja-115-anos-de-fundada-imagenes-y-sensaciones-de-nino-raul-adalid-sainz\/","title":{"rendered":"\u00abTORRE\u00d3N FESTEJA 115 A\u00d1OS DE FUNDADA&#8230;(Im\u00e1genes y sensaciones de ni\u00f1o)\/Ra\u00fal Adalid Sainz"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Mi primer recuerdo a Torre\u00f3n es hacia las palmeras de la Avenida Morelos. Revelo la fotograf\u00eda, y veo a un ni\u00f1o, de tres a\u00f1os y medio, estar sentado con sus padres en un restaurante \u00e1rabe llamado, \u00abEl Cairo\u00bb. Las palmeras se mec\u00edan de tarde por el viento. Viv\u00edamos en el \u00abHotel Savoy\u00bb de la calle Acu\u00f1a. Ese es mi primer recuerdo de esa que iba ser mi tierra. De ni\u00f1o, al menos yo, uno recuerda por im\u00e1genes, sonidos, aromas, tacto, gusto. Los cinco sentidos hacen la conformaci\u00f3n del reconocimiento de un sitio donde naces o vas a radicar. Viv\u00eda muy cerca del Bosque Venustiano Carranza. Jugaba con mi abuelo a los barquitos de papel por los estanques de ese entra\u00f1able bosque. Una aventura donde esos canales se convert\u00edan en el mar; recordando a Serrat por su canci\u00f3n, \u00abBarquitos de Papel\u00bb, en la imagen. Curioso, mi primer rememoraci\u00f3n de sonido al provocado eco en La Comarca, es quiz\u00e1 el viento silbando, acompa\u00f1ado de tierra, \u00abla tolvanera\u00bb. Mi boca y labios sent\u00edan una sequedad absoluta de desierto. Los aromas van a la cocina de mi madre, esmer\u00e1ndose linda en manjares en esa calle 9 a un costado del seguro social, hoy \u00abHospital Universitario\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Otro aroma de ni\u00f1ez, inolvidable, era el de una empacadora de carnes fr\u00edas, en la calle Rodr\u00edguez, en el centro, en su parte superior hab\u00eda un toro negro imponente que daba el nombre al sitio, \u00abEmpacadora El Toro\u00bb. Me contaba mi madre que siempre al pasar, siempre dec\u00eda: \u00abqu\u00e9 rico huele este toro\u00bb. Quiz\u00e1 los primeros recuerdos al sentido del gusto vayan a dos cosas: uno a un sorbo de cerveza que beb\u00eda mi pap\u00e1 y cuando prob\u00e9 las tortillas de harina, nunca olvidar\u00e9 el olor que desped\u00edan al cocerse en aquel comal negro de casa. Torre\u00f3n era el mundo del centro. Recuerdo una cafeter\u00eda de ma\u00f1ana llena de comensales, \u00abLa Americana\u00bb, en la calle Ju\u00e1rez. Ah\u00ed deleitaba mi ni\u00f1ez un pastel de fresas con crema inolvidable. Los domingos de f\u00fatbol, que a\u00fan me despiden sensaciones grandes, son grandes recuerdos de tarde de sol a las cuatro de la tarde los domingos en el Parque San Isidro. Ah\u00ed jugaba mi \u00abOla Verde Del Laguna\u00bb, imborrable aquel ascenso a primera divisi\u00f3n. A\u00fan veo cargado en hombros por la cancha, a aquel entrenador argentino llamado \u00abPito P\u00e9rez\u00bb. Al a\u00f1o siguiente, \u00abLos Diablos Blancos del Torre\u00f3n\u00bb, subieron a primera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los agarrones de cl\u00e1sico eran de alarido. Todav\u00eda me parece ver volar en el arco, la estampa de negro de aquel portero del Torre\u00f3n llamado Salvador Kuri. Gerardo Lupercio, era la esperanza viva de mi Laguna para meter gol. Hablamos de Torre\u00f3n en los a\u00f1os 1969 y 1970. El cine, era el sitio, el lugar para viajar a otros mundos en La Comarca. \u00abEl Nazas\u00bb y \u00abEl Torre\u00f3n\u00bb, eran los de lujo. Mi gusto actual al cine mexicano quiz\u00e1 nace en el \u00abNazas\u00bb viendo a Juliancito Bravo y a el \u00abNino del Arco\u00bb, en la \u00abGran Aventura\u00bb. Pero nunca olvidar\u00e9 las tardes de s\u00e1bado en el \u00abPrincesa\u00bb, ni aquellos programas triples en el cine Mart\u00ednez (hoy Teatro Isauro Mart\u00ednez). Siempre recordar\u00e9 una casa impresionante en mis memorias visuales de ni\u00f1o, se ubicaba en el Paseo Col\u00f3n y Abasolo, \u00abLa Casa Mora\u00bb. La indolencia y la ignorancia nos hicieron perderla para siempre. Los grandes cr\u00edmenes laguneros de la historia. C\u00f3mo olvidar siendo muy ni\u00f1o, sentir la mano de mi padre en el puente naranja que divide a Torre\u00f3n de G\u00f3mez. La vereda del r\u00edo estaba crecida, crecid\u00edsima,\u00bb el Padre Nazas\u00bb, se hab\u00eda arrebatado all\u00e1 por el 1967. Por esos a\u00f1os vi mi primer nevada. Por la ventana en la noche, ve\u00eda una especie de plumas que ca\u00edan. A la ma\u00f1ana siguiente, tapado hasta los huesos, vi la tierra parda cubierta por un manto blanco. Inolvidable imagen. S\u00ed, yo fui un ni\u00f1o feliz en La Laguna. Hoy que s\u00e9 que mi comarca cumple 115 a\u00f1os de fundada, quise recordarla con mis primeras im\u00e1genes y sensaciones. Hoy es celebraci\u00f3n y siempre ser\u00e1 motivo de querencia. Ese mi Torre\u00f3n que vibra en mi distancia, en este DF, donde hoy te recuerdo como aquel ni\u00f1o que un d\u00eda te conoci\u00f3 para enamorarse en huella indeleble. Ese amor permanente que hoy se vuelve fugitivo para tratar de engrandecerte en la filia. Felicidades a todos los paisanos que hacen de Torre\u00f3n su diario pulsar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ra\u00fal Adalid Sainz, en alg\u00fan lugar de M\u00e9xico-Tenochtitlan.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi primer recuerdo a Torre\u00f3n es hacia las palmeras de la Avenida Morelos. Revelo la fotograf\u00eda, y veo a un ni\u00f1o, de tres a\u00f1os y medio, estar sentado con sus padres en un restaurante \u00e1rabe llamado, \u00abEl Cairo\u00bb. Las palmeras se mec\u00edan de tarde por el viento. 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