{"id":752,"date":"2022-07-25T23:59:27","date_gmt":"2022-07-25T23:59:27","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/?p=752"},"modified":"2022-07-28T00:52:15","modified_gmt":"2022-07-28T00:52:15","slug":"752","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaprogreso.com.mx\/index.php\/2022\/07\/25\/752\/","title":{"rendered":"UN DOMINGO EN LA TARDE\/H\u00c9CTOR ESPARZA NIETO"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Soy H\u00e9ctor Esparza Nieto: Amigos de Higinio, amigos m\u00edos. \u00bfQu\u00e9 les escribo? Gracias por las manifestaciones de cari\u00f1o. Mi padre me ense\u00f1\u00f3 a jugar b\u00e9isbol, y eso ha sido lo mejor. Y se lo dije en vida. Disfrut\u00e9 tanto jugarlo que anhel\u00e9 ser profesional. Yo asist\u00ed a cada uno de los juegos en los que \u00e9l particip\u00f3, fue receptor; cuando el bateador machucaba la bola \u00e9sta se le impactaba en el pecho, el tremendo golpe lo sofocaba, porque no usaba protecci\u00f3n, se doblaba hasta que el aire le regresaba al alma y en un instante se reincorporaba para seguir jugando. As\u00ed se levant\u00f3 en cada momento de su vida. Vivi\u00f3 de todo, con intensidad. As\u00ed continu\u00f3 levant\u00e1ndose de cada lesi\u00f3n de la vida, y lo hac\u00eda sin aspaviento. Cierto d\u00eda, despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os de ejercer la profesi\u00f3n de periodista, me confi\u00f3 que no se merec\u00eda ese grado, de inmediato le refut\u00e9: \u00bfC\u00f3mo me dice que no es periodista si cuando ocurre un incidente, sin importar la hora y el d\u00eda, llega de inmediato para reportar el acontecimiento? Nunca dej\u00f3 de reportear. Si iba de vacaciones regresaba con un reportaje. Si iba a los tacos regresaba con una entrevista. Si entraba a urgencias del Seguro Social o de la Cruz Roja, regresaba con una cr\u00f3nica. En el retiro segu\u00eda escribiendo y leyendo sin pausa, y publicando. Claro que lo vamos a extra\u00f1ar.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>No par\u00f3 de escribir, este es un fragmento de uno de sus textos, basado en una an\u00e9cdota:<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\/Higinio Esparza Ram\u00edrez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un domingo a las cinco de la tarde y nada por hacer en la redacci\u00f3n. Notas y encabezados de la secci\u00f3n de G\u00f3mez Palacio y Lerdo se encontraban ya en los talleres de formaci\u00f3n. La informaci\u00f3n local \u2013oficial y polic\u00edaca- del mismo modo esperaba su transferencia a los talleres de linotipos, t\u00edtulos y formatos incluidos. Los hilos transmisores de los mensajes nacionales y extranjeros igualmente se hallaban en calma aparente con un ronroneo interminable que provocaba sue\u00f1o en una sala pr\u00e1cticamente desierta, con escritorios y m\u00e1quinas de escribir inm\u00f3viles y un tel\u00e9fono mudo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 hacemos chaparro? \u00bfVamos al sal\u00f3n de baile que est\u00e1 a la vuelta, bailamos una o dos piezas y nos regresamos antes de las siete? El supervisor de los domingos llega hasta las ocho de la noche\u2026&nbsp; -No, no\u2026 \u00bfY si nos descubren? respond\u00ed timorato. -Hay un guardia en la puerta y no tardan en llegar linotipistas y formadores. Adem\u00e1s, no s\u00e9 bailar.&nbsp; -No te apures, all\u00ed aprender\u00e1s. Por lo dem\u00e1s, nadie se dar\u00e1 cuenta de nuestra ausencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pie de foto\u2026.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Higinio Esparza Ram\u00edrez. Periodista apasionado de las noticias, cr\u00f3nicas, entrevistas y reportajes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y hacia all\u00e1 fuimos. Entramos al sal\u00f3n con m\u00fasica orquestal en vivo y bailamos el cha cha ch\u00e1 \u201cLos Marcianos llegaron ya\u201d. Rodrigo se avent\u00f3 con un danz\u00f3n. Tuve que arrancarlo de los brazos de la dama danzante para regresar cuanto antes al trabajo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Apresurados, volvimos a la redacci\u00f3n, todav\u00eda silenciosa y paralizada. Al poco tiempo cobraron vida los receptores y comenz\u00f3 a llegar la informaci\u00f3n m\u00e1s importante del d\u00eda. Arrib\u00f3 el jefe de redacci\u00f3n y con \u00e9l los cronistas deportivos que llevaban los sucesos de la jornada dominical en esa disciplina.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ceremoniosamente Rodrigo ocup\u00f3 su escritorio como responsable de ordenar la informaci\u00f3n del extranjero enviada por la UPI y un servidor se plant\u00f3 ante la Remington Corona para darle presentaci\u00f3n gramatical a los comunicados de la Asociaci\u00f3n de Editores de los Estados (AEE). Ambos cre\u00edamos que nadie nos hab\u00eda visto ni notado nuestro alejamiento temporal de la catedral que fue para nosotros El Siglo de Torre\u00f3n, donde los redactores escrib\u00edan a m\u00e1quina de forma vertiginosa.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al d\u00eda siguiente a las cuatro de la tarde, nos llam\u00f3 a su oficina don Antonio de Juambelz, aparentemente molesto. -Muchachos \u00bfqu\u00e9 les pasa? Me dejaron sola la redacci\u00f3n para irse a bailar. Yo tambi\u00e9n fui joven pero nunca abandon\u00e9 el trabajo en forma tan irresponsable.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su voz sonaba un tanto resignada y curiosamente tolerante a la vez. -La pr\u00f3xima vez s\u00f3lo uno se me va a bailar y el otro se queda de guardia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;No lleg\u00f3 el rega\u00f1o temido ni tampoco las sanciones que marca la ley por abandono de labores profesionales.&nbsp; Y esa fue nuestra lecci\u00f3n. A partir de aquel momento, fuimos los m\u00e1s veloces en la transcripci\u00f3n a m\u00e1quina de los cables extranjeros y mensajes nacionales, corresponsal\u00edas por delante.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>De salida luego de concluir la jornada del domingo, el guardia que recib\u00eda los anuncios, condolencias y esquelas, sobre todo, pregunt\u00f3 burl\u00f3n: \u00bfC\u00f3mo les fue con el jefe? A la siguiente me llevan.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>(Las malas lenguas afirman que una noche de alegr\u00eda carnavalesca \u201cEl Panz\u00f3n\u201d L\u00f3pez \u2013supervisor del trabajo en los talleres- y el profe S\u00e1nchez Matamoros, se llevaron a la fuerza don Antonio a bailar a la zona de las intolerancias (all\u00ed no puedes orinarte en la calle ni dejar de pagar a la pareja que danza contigo y mucho menos lanzar miradas lascivias a la dama ocupada con otro hombre porque te dan de tiros).&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tal vez por esa raz\u00f3n el jefe no fue tan duro con nosotros. Tampoco me consta que le hubiera gustado el mitote.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy H\u00e9ctor Esparza Nieto: Amigos de Higinio, amigos m\u00edos. \u00bfQu\u00e9 les escribo? Gracias por las manifestaciones de cari\u00f1o. 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